En corto
El SMS entra sin app y sin datos, con una tasa de apertura altísima, pero cabe en 160 caracteres GSM y no admite respuesta. Sirve para lo transaccional urgente —código, cita, incidencia—, no para un argumentario. Sin opt-in y sin remitente reconocible, es un número quemado.
Las reglas del canal de 160 caracteres
El SMS marketing tiene físicas propias: 160 caracteres en alfabeto GSM-7 (70 si metes emojis o símbolos raros), un remitente alfanumérico de hasta 11 caracteres y una entrega que depende de la operadora, no de un servidor. Cada carácter de más parte el mensaje en dos y dobla el coste.
Manda bien solo dos cosas: lo transaccional (código de verificación, confirmación de pedido, aviso de reparto) y el recordatorio con hora. Lo promocional exige opt-in explícito y una palabra de baja tipo “STOP” dentro del propio texto, o el canal acaba denunciado.
La hora también manda: los envíos comerciales tienen franja horaria legal. Un disparo nocturno o a un censo comprado no es una campaña, es una sanción esperando fecha.