En corto
WhatsApp no es un SMS largo: es un hilo. Sirve si otro compañero puede abrirlo mañana. Si el chat vive solo en el móvil personal, no hay campaña. Hay una agenda que se va de vacaciones.
El hilo se comparte. El SMS no tiene hilo
WhatsApp marketing es conversación: el lead escribe, hay dueño, se cita. El SMS es un empujón de una frase. El email lleva el relato. Mezclar los tres en el móvil personal quema el número.
Brasa no quiere que vivas en el teléfono. Quiere que el hilo deje rastro: quién habló, qué pidió, qué toca. Sin rastro, el canal más cercano es el más frágil.
La difusión de “buenos días” no es marketing. Es spam con saludo. El permiso va en la ficha, no en un “ya nos hablamos”.